Artículo · Salud celular
El ejercicio y la enzima NAMPT
El ejercicio físico activa la enzima NAMPT
El ejercicio físico activa la enzima NAMPT
El ejercicio físico activa la enzima NAMPT (nicotinamida fosforribosiltransferasa) a través de un elegante mecanismo de adaptación al estrés metabólico de la célula que se divide en los siguientes pasos:
- Detección del estrés energético (AMPK): Durante la actividad física intensa, los músculos consumen grandes cantidades de energía en forma de ATP. Este vaciado de las reservas de energía celular es detectado por la célula como un estrés metabólico que activa inmediatamente a la molécula AMPK (proteína quinasa activada por monofosfato de adenosina), el sensor maestro de energía celular.
- Inducción y sobre-regulación de NAMPT: Una vez activa, la AMPK desencadena una cascada de señales de adaptación que induce y aumenta la expresión de la enzima NAMPT en el músculo esquelético. Las investigaciones demuestran que tanto el ejercicio aeróbico (cardio) como el de resistencia (fuerza) logran este incremento en la producción de la enzima.
- Aceleración de la vía de salvamento: Debido a que la NAMPT es la enzima limitante (el cuello de botella) en la vía de recuperación o salvamento, su activación acelera drásticamente el reciclaje de los subproductos de la vitamina B3 para fabricar NAD+ fresco de forma endógena.
- Reversión del envejecimiento muscular: Este incremento enzimático provocado por el movimiento físico constante es capaz de revertir el declive de NAD+ asociado a la edad en el tejido muscular de los seres humanos, reponiendo el abasto de combustible indispensable para que las sirtuinas y los sistemas de reparación de daños al ADN (PARP) vuelvan a funcionar al máximo nivel.
🔥 También, los choques térmicos (como la terapia de sauna o de frío), estimulan la producción de NAD+ a través de un estrés adaptativo muy similar.
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